Lupa

25/11/2019 | 09:45:16 PM

DAVID CONTRA GOLIATH


Luchar contracorriente, ser diferente, minorista, artesano. Son días difíciles para la lírica.

Esta semana es el comienzo de la carrera por la lucha de nuestras pagas extra. Los grandes comercios se frotan las manos saboreando ese jugoso botín que dejan estas fechas.

Descuentos increíbles, anuncios agresivos donde de forma intencionada logran meterte en la cabeza la cancioncita de turno para que te acuerdes contiuamente de ellos. Son sus "cookies" que quedan en nuestro coco con la intención futura de comprar en su lugar físico o virtual antes de que Papá Noel, los Reyes Magos, el Olentzero o el mismísmo David el Gnomo llegue a nuestros hogares con eso del turrón.

 

Nosotros lamentablemente (o afortunadamente) no podemos competir con ellos. Somos pequeños, diminutos, ridículos a su lado. Nuestros lugares sirven para comparar, coger ideas e información. Esa es la función principal.

Muchas veces el problema principal es la precariedad. Tenemos sueldos básicos trabajando todo el día y tenemos que pagarle a todo el mundo para poder disfrutar de nuestra porción de nómina para regalos y caprichos. Nadie puede llegar a fin de mes. Es imposible. Hasta que la magia de la navidad llega a nuestros hogares y disfrazan de descuentos y oportunidades estas fechas. Resultado: compramos un millón de cosas y nos gastamos un pastizal (con extra incluída). Objetivo conseguido: todo nuestro sueldo en las grandes empresas y los pequeños comercios que cierran poco a poco porque no es sostenible este sistema de negocio.

 

Aquí entramos nosotros. No tenemos grandes descuentos, no tenemos muchos productos, no tenemos márgenes de maniobra pero sí tenemos una cosa clara...la ilusión. Ilusión por agradar, por tener cosas bonitas y originales, ilusión por trabajar con los mejores artesanos de toda España, ilusión por buscar un futuro sostenible y ecológico, ilusión por cambiar de ritmo, ilusión por la vida.

 

Quién es David y quién Goliath?