Lupa

18/03/2018 | 09:29:41 PM

PEQUECHIQUI VIAJEROS: PUENTE DE GÉNAVE


Disfrutamos de un fin de semana genial en este pueblo de Jaén repleto de olivos y que da la bienvenida a la Sierra del Segura y nos adentra también en el Parque Natural de Cazorla.

 

Reservamos por Groupon de forma accidental una noche en un hotel de este paraje y podíamos canjearlo con una fecha límite. La promoción del día internacional de la mujer nos vino muy bien y aprovechamos sus ventajas. Fueron 43 euros con cena de bienvenida y desayuno incluído en el hotel Don Juan.

El hotel nos sorprendió gratamente por su cuidado de las instalaciones así como su rico menú de mediodía. Es de categoría de dos estrellas pero merece alguna más por los buenos servicios que da. Iria podría seguir jugando en el hall con sus dos sofás y levantando pesas en el gimnasio.

 

El pueblo es pequeñito pero con un encanto especial. Tiene dos puentes simbólicos: uno romano y otro más actual por donde comunica con la carretera nacional que guarda una gran belleza. Destaca la sucursal de Unicaja que parece una obra modernista de Gaudí pero que fue un encargo personal a un albañil de la zona que resultó tener influencias de principios del siglo XX. 

 

Otra cosa que nos agradó mucho fueron la multitud de naranjos que daban un olor singular a todas las calles y una oportunidad contínua de juego a Iria. Gatos de bronce en cada rincón que visitabas alegraban a nuestra peque e intentaba descubrirlos allí donde pisaba.

 

Nuestro plan al día siguiente quedó un poco chafado por la contínua (pero tan necesitada) lluvia que no dejó de caer. Aún así visitamos el pueblo de al lado donde un gran monumento habla de su nombre: La Puerta del Segura. Allí seguimos hacia el Charco del Aceite, un gran remanso de agua que vimos casi a sprint pero nos dejó grandes fotos para el recuerdo (e instagram). Vimos tambien el Embalse del Tranco también ideal para visitar en verano y decicimos volver para casa a pesar nuestro, quedando pendiente la búsqueda de ese gamo o ciervo para enseñar a Iria.

 

Un viaje muy recomendable que no fue planeado pero que resultó ideal.